DIARIO DE A BORDO:
HOJA DE RUTA
6 DE JULIO DEL 2010: CHENONCEAU (al parecer se escribe así) - MONT SANT MICHELLE
RESUMEN DE JORNADA:
COMANDANTE: ROMAN GARCIA
SEGUNDO DE A BORDO: FERNANDO ABELLA
TRIPULACION: DIANA RIPOLL, ELSA GARCIA, MARTA GARCIA E IVAN SOBRINO
| Castillo de Chambord |
Visitamos el idílico castillo, el más bonito de los tres en cuanto a construcción, con el miedo de que una nueva pareja de españoles (esta vez matrimonio de jubilados) se nos acople, volviendo a demostrarnos la capacidad para poder hacernos fotos sin descanso en todas formas y posiciones y sin llegar a ser repetitivos o aburridos, ni siquiera con las muchísimas instantáneas tomas en escalera de las amantes del duque que Da Vinci diseñó para él con el buen gusto de que no se pudieran cruzar al subirlas o bajarlas pero si verlas para apreciar la belleza de la otra y morirse de envidia.
Tras terminar la visita al último castillo de los que teníamos previsto, descubrimos que nuestra capacidad de orientación parece haber mejorado, aunque no las tenemos de todas formas todas con nosotros.
| Saint Malo |
Comemos unos bocadillos como estos días, parados en la estación especial de Carrefour, donde compramos avituallamiento para poder saciar nuestras ansias momentáneas y rápidas mientras seguimos en ruta, finalmente, tras un sucedáneo de café de máquina, dirección Saint Maló -- lugar donde debíamos dormir en un principio, pero que finalmente será de paso, tras reunión bidireccional entre comandante y un servidor, para dormir en Saint Michelle -- donde conseguimos encontrar un parking para dejar la caravana mientras vemos parte del pueblo, su puerto y su playa aprovechando su marea baja.
Finalmente antes de irnos, aprovechando el paso por un chiringuito que recordaba en tamaño al Kiosko de Julián, de Barrio Sésamo, el comandante y yo mismo decidimos comernos un perrito caliente, esta vez, sabiamente, pidiendo al encargado de ponérnoslos que por favor, de mostaza, ni la muestra, descubriendo un nuevo mundo de sabores gracias a la ausencia de la misma.
Al llegar finalmente a Saint Michelle, anocheciendo, descubrimos la inmensa abadía en lo alto del monte, dejándonos a todos impresionados no solo su tamaño, sino también de su gran belleza (momento cursi) poniéndonos rumbo a su interior para apreciarlo de noche, decidiendo sin remedio que mañana, sin ningún lugar a dudas, volveremos a entrar a verla.
![]() |
| El Mont Sant Michelle con su abadia |
Terminamos la jornada con la tranquila cena de los raviolis calientes, pensando en la visita mañana a la Abadía de Sant Michelle, la posterior visita a un Carrefour más grande para un mayor avituallamiento, y la marcha hacia el nuevo destino final, Paris, no sin antes dar un último vistazo a la Abadía, a su imponente aspecto, y todo ello tras pensar, el comandante Román y yo, que la decisión de hacer noche allí, había sido una gran decisión, y había sido cosa nuestra... ¡¡¡ HEMOS ACERTADO !!!
FIN DE ENTRADA.
FDO. : FERNANDO ABELLA – SEGUNDO DE A BORDO

No hay comentarios:
Publicar un comentario